A lo largo del siglo XX y en la primera década del siglo XXI, la humanidad ha adquirido más conocimientos científicos y tecnológicos que en toda su historia anterior. La mayor parte de estos conocimientos llegan deformados o mutilados a los ciudadanos, que no tienen la oportunidad de integrarlos en un todo lleno de sentido, que pueda contribuir a enriquecer su vida personal con una base científica de carácter reflexivo y crítico, imprescindible en nuestro tiempo.
La ciencia y la tecnología tienen hoy en día una presencia y una influencia extraordinarias en nuestra sociedad. Esto hace que, para poder entender el mundo y actuar como ciudadanos responsables, debemos adquirir conocimientos científicos. La ciencia y la tecnología afectan a todos los ciudadanos en nuestra vida cotidiana. Cientos de decisiones que tomamos a lo largo de nuestra existencia están relacionadas con la ciencia, por eso es cada vez más importante tener una cultura científica. Para poder distinguir, entre multitud de mensajes que recibimos cada día, las informaciones que son fiables de las que no lo son y diferenciar las opiniones de las creencias justificadas científicamente, debemos conocer los rasgos que caracterizan las ciencias y adquirir las competencias necesarias que nos permitan una comprensión crítica de la práctica tecnocientífica, que nos conduzcan a una toma decisiones fundamentadas sobre los problemas de nuestro tiempo relacionados con la ciencia y la tecnología, y que afectan a nuestra vida.
La ciencia es una actividad humana cuyo objetivo final es mejorar nuestra calidad de vida. Desde los tiempos remotos, la curiosidad científica ha sido una constante que ha estimulado la reflexión y el proceso de aprendizaje a través de la investigación, del ensayo y del error.Hacerse preguntas, observar, emitir hipótesis y contrastarlas mediante la experimentación forman una espiral continua que lleva al conocimiento y al progreso.
La ciencia es un proceso abierto, dinámico y transversal, un cuerpo de conocimientos y una forma de plantearse los interrogantes o problemas y de intentar abordar su solución. A lo largo de la historia, hombres y mujeres de todo el mundo han puesto su inteligencia y su trabajo al servicio del conocimiento. Gracias a sus contribuciones, la humanidad puede disfrutar, aún de forma desigual pero progresiva, de una vida cada vez mejor.
Martínez, Navarro F. y Turégano, García J. (2005). Ciencias para el mundo contemporáneo. Gobierno de canarias.